Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, las tres grandes potencias vencedoras se reunieron en la conferencia de Teherán para debatir cuestiones relacionadas con la guerra y el futuro tras la victoria. En su declaración, bautizaron a Irán como el «Puente de la victoria» (conférence inter-alliée de 1943).

Han transcurrido más de setenta años desde que recibió ese apodo. Aunque el contexto internacional ha cambiado profundamente, Irán continúa ocupando una posición estratégica como nexo entre diferentes regiones y civilizaciones. Su ubicación geográfica, junto con la importancia de sus recursos mineros y energéticos, le permitió desempeñar un papel fundamental en el equilibrio geopolítico durante la Guerra Fría. En la actualidad, su influencia diplomática sigue siendo considerable, heredera de una tradición geopolítica forjada a lo largo de milenios.

1. Historia de las relaciones regionales y papel geopolítico de Irán

La historia del programa nuclear iraní es larga, complicada, accidentada y poco comprendida. Hay quien incluso afirma que está marcada por la ambigüedad. A continuación, intentaremos aportar algunos datos, no solo para aclarar la historia, sino también para situar el contexto en el que siguen desarrollándose las actividades nucleares iraníes.

Para empezar, es importante situar el panorama geopolítico nuclear global. Gracias a la imagen 1, se puede ver que la energía nuclear civil es una herencia directa del fin de la guerra mundial y por ende, de la guerra fría.

El papel de Irán es clave, teniendo en cuenta sus extensas fronteras con la Unión Soviética, por un lado, y con el Oriente Medio árabe (e indirectamente con el norte de África), Irán era percibido por el reino unido y por los norteamericanos como una barrera para el avance de Moscú hacia el mundo árabe. La presencia de Estados Unidos en el Tratado de la CENTO como observador y, más tarde, en tratados bilaterales, demuestra claramente la excepcional posición estratégica de Irán entre los dos polos beligerantes.


Imagen 1. Situación y evolución global de los programas nucleares

Se pueden distinguir varios períodos fundamentalmente diferentes en la historia del programa nuclear iraní : (i) el inicio de las actividades docentes y de investigación (en los años 60); (ii)la puesta en marcha de un amplio plan para el dominio de la tecnología y la construcción de centrales nucleares (1974);(iii) el cese casi total de las actividades tras la Revolución de 1979; (iv) la reanudación de las actividades a principios de los años 90; (v) la revelación de las actividades nucleares iraníes en 2002 y las reacciones de las grandes potencias.

A raíz del importante aumento del precio del petróleo en 1973, Irán disponía de ingresos suficientes para poner en marcha grandes proyectos de infraestructura, y el sector energético era prioritario. De hecho, el consumo de energía registraba un crecimiento superior al 10 % anual. Una visión a largo plazo de la política energética implicaba reinvertir en el sector energético los fondos procedentes de la exportación de petróleo.

Antes de la Revolución había cuatro unidades piloto en construcción: dos a 30 km de Bushehr, con una potencia unitaria de 1 200 MW, y dos en Darkhouin, a unos cuarenta kilómetros de la ciudad de Ahvaz, con una potencia unitaria de 900 MW. La empresa «Kraftwerk Union» (K.W.U.), filial de la empresa alemana Siemens, se encargaba de la construcción de la central de Bouchehr, mientras que la empresa francesa «Framatome» se encargaba de la central de Darkhouin. Las dos unidades de Bushehr debían entrar en funcionamiento en 1980 y 1981, respectivamente, y las dos unidades de Darkhouin, en 1982 y 1983. Por otra parte, se estaba construyendo un gran centro de tecnología nuclear en Isfahán, en colaboración con la Comisión Francesa de Energía Atómica. Este centro debía servir de estructura de apoyo tecnológico para el programa de producción de electricidad nuclear en Irán, especialmente en el ámbito del ciclo del combustible.

En medio de la agitación de la Revolución iraní, la energía nuclear se consideraba una actividad superflua y costosa. Esta situación llevó a Francia y Alemania a poner fin a su cooperación y a detener las obras de construcción de las centrales nucleares y del Centro de Tecnología Nuclear de Isfahán, alegando en ocasiones las incertidumbres derivadas de la agitación posrevolucionaria. El estado de guerra con Irak a partir de 1980 y las operaciones militares de las fuerzas armadas iraquíes en territorio iraní, que desencadenaron una guerra de ocho años, no mejoraron la situación.

Fue a finales de los años 80 y principios de los 90 cuando las autoridades iraníes decidieron reanudar las actividades nucleares. La cooperación con Rusia se centra en la finalización de la primera unidad de la central de Bouchehr. En 1995 se firmó un contrato a tal efecto, pero se trataba de un proyecto difícil de llevar a cabo debido a los problemas técnicos relacionados con la adaptación del proyecto ruso a la estructura existente.

Desde que en 2002 se dio a conocer en todo el mundo el nuevo programa nuclear iraní, se inició una era de recelos y acusaciones que continúa hasta hoy. Irán mantiene desde hace algún tiempo en secreto el alcance de su programa y, al no informar de ello a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), no ha cumplido sus compromisos en el marco del protocolo de control y salvaguardias firmado con la Agencia. El tratado de no proliferación a sido particularmente nor espetado en razón de la producción de centrifugadoras de enriquecimiento de uranio propias. Lo que ha llevado a un enriquecimiento progresivo desde 3,67 % hasta niveles cercanos al 60 %.

Hubo una fase de negociaciones entre tres países europeos (el Reino Unido, Francia y Alemania) e Irán, que llevó a este país a suspender durante un tiempo el enriquecimiento de uranio y la aplicación del protocolo adicional de la OIEA, a pesar de que Irán no había firmado ni ratificado dicho protocolo.

Finalmente Estados Unidos decide retirarse del tratado completamente y el enriquecimiento de uranio se retoma con las centrifugadoras IR-6 e IR-9.

2. Datos claves

En resumen los datos históricos claves son :

• 1957–1979: Inicio del programa con apoyo de Estados Unidos; creación del Centro de Investigación Nuclear de Teherán y reactor de investigación de 5 MW.

• 1979: La Revolución Islámica paraliza temporalmente numerosos proyectos nucleares.

• Década de 1990: Reanudación del programa con cooperación técnica rusa.

• 1995–2018: Finalización y puesta en servicio de Bushehr-1. La construcción de Bushehr 2 empieza y los diseños de Bushehr 3 se realizan también.

• 2002: Revelación internacional del enriquecimiento de uranio, centrales de Natanz y Arak.

• 2015: Firma del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).

• 2018–actualidad: Reanudación del enriquecimiento avanzado tras la retirada estadounidense del acuerdo.

3. Mapa del nuclear civil actual de IRAN

Imagen 2. Situación del programa civil de energía nuclear de la república islámica de Iran

Fuera de las instalaciones de Bushehr que utilizan la tecnología rusa de VVER (Vodo-Vodyanoi Energetichesky Reaktor) o PWR (Pressurized Water Reactor. Existen actualmente el reactor de investigación de Téhéran (potencia estoimada a 5 MWt) y el reactor de Agua pesada o Heavy Water de Arak (potencia estimada de 40 MWt). Oficialmente se muestra la siguiente tabla con los datos detallados del único reactor civil en funcionamiento:

TemaDato confirmado por PRIS
Reactores operativos1
Reactores en construcción1
Potencia instalada915 MWe netos
Potencia en construcción974 MWe netos
TipoPWR (VVER-1000)
LocalizaciónBushehr (Halileh)
Inicio de conexión a red Bushehr-13 septiembre 2011
Operación comercial2013
Inicio construcción Bushehr-227 septiembre 2019



4. Proyectos anunciados para el desarrollo de la energía nuclear

Fase II de Bushehr

Tras la puesta en servicio de Bushehr-1, Irán y Rusia acordaron ampliar el complejo nuclear de Bushehr. En marzo de 2014, la Organización de Energía Atómica de Irán (AEOI) anunció un acuerdo con Rosatom para construir al menos dos nuevos reactores nucleares de aproximadamente 1 000 MWe cada uno. Este acuerdo se inscribía en la cooperación nuclear iniciada entre ambos países en 1992.

En noviembre de 2014, Rusia se comprometió a suministrar el combustible nuclear durante toda la vida útil de las centrales y a recuperar el combustible irradiado para su reprocesamiento y almacenamiento. Paralelamente, ambos países acordaron estudiar la futura fabricación de combustible nuclear en territorio iraní.

Ese mismo año se firmó el contrato para la construcción de Bushehr-2 y Bushehr-3, ambos equipados con reactores AES-92 (VVER-1000/V-466B) de Generación III+, así como con dos plantas de desalinización asociadas. Aunque las obras sufrieron retrasos por cuestiones técnicas, especialmente relacionadas con los estudios sísmicos del emplazamiento, la primera piedra se colocó oficialmente en septiembre de 2016. La construcción de Bushehr-2 comenzó en 2017, el primer hormigonado tuvo lugar en noviembre de 2019 y las excavaciones de Bushehr-3 empezaron en 2021.

Central nuclear de Darkhovin

El proyecto de Darkhovin, situado en la provincia de Juzestán, contempla la construcción de un reactor iraní de agua ligera (Light Water Reactor, LWR) con una potencia de 360 MWe, denominado IR-360. Aunque el proyecto fue anunciado en 2007 y su diseño se completó en 2012, las obras avanzaron lentamente. En 2022 comenzaron oficialmente los trabajos preparatorios del emplazamiento y, hasta marzo de 2026, la construcción del reactor aún no había comenzado oficialmente.

Central nuclear de Hormoz

En febrero de 2024, la AEOI anunció el inicio de las obras civiles de la futura central de Hormoz, situada en la provincia de Hormozgán, cerca de Minab y Sirik. El proyecto representa una inversión estimada en 15 000 millones de dólares. En septiembre de 2025, Irán firmó un contrato de 25 000 millones de dólares con Rosatom para construir cuatro reactores nucleares en este emplazamiento.

Proyectos futuros

Desde 2013, Irán ha identificado 16 emplazamientos potenciales para nuevas centrales nucleares, principalmente en las costas del golfo Pérsico y del mar Caspio. Uno de los principales objetivos de estos proyectos es combinar la producción de electricidad con la desalinización de agua de mar, especialmente en las regiones del sur.

Irán también ha explorado nuevas cooperaciones internacionales. En 2015 anunció un acuerdo con China para desarrollar pequeños reactores en la costa de Makrán, mientras que en 2016 inició un proyecto conjunto con Hungría para diseñar reactores de 25 MWe y 100 MWe. Finalmente, en 2025, Irán y Rosatom firmaron un memorando de entendimiento para desarrollar reactores modulares pequeños (SMR) de diseño ruso.

5. Fuentes

WORD NUCLEAR ASSOCIATION. Révision en Línea el 09/07/2026 . https://world-nuclear.org/information-library/country-profiles/countries-g-n/iran

POWER REACTOR INFORMATION SYSTEM. Revision en linea el 09/07/2026 : pris.iaea.org/PRIS/CountryStatistics/Country,

LE NUCLEAIRE IRANIEN : UNE APPROCHE FRANÇAISE. Thèse de doctorat en sciences de l’information et de la communication, Université Panthéon-Assas (2012). Ali RASTBEEN

COUNTRY NUCLEAR POWER PROFIL. Revision en línea el 09/07/2026 : https://cnpp.iaea.org/public/countries/IR/profile/highlights



Por: Mariana Diaz