La energía nuclear vuelve a ocupar una posición central en la política energética de Japón. El país dispone de pocos recursos energéticos propios y mantiene una fuerte dependencia de las importaciones de petróleo, gas natural y carbón. De acuerdo con el Séptimo Plan Estratégico de Energía, la autosuficiencia energética japonesa fue de apenas 15,2 % en el año fiscal 2023. Esta condición convierte la seguridad del suministro, la estabilidad de los precios y la disponibilidad de electricidad baja en carbono en asuntos estratégicos para su economía.

Japón inició su programa nucleoeléctrico comercial con Tokai 1, un reactor Magnox de origen británico conectado por primera vez a la red en 1965 y puesto en operación comercial en 1966. Después de la crisis petrolera de 1973, el país aceleró la construcción de centrales nucleares y desarrolló una industria capaz de diseñar, fabricar y operar reactores de agua ligera. Antes del accidente de Fukushima Daiichi de marzo de 2011, la energía nuclear aportaba cerca del 30 % de la electricidad nacional.

El accidente de Fukushima produjo la suspensión progresiva de toda la flota, una reforma profunda del sistema regulatorio y un cambio duradero en la percepción pública. La recuperación del programa nuclear japonés ha sido lenta y selectiva. Cada reactor que pretende volver a operar debe demostrar su cumplimiento con los nuevos requisitos de seguridad y obtener, además, la aceptación de las autoridades locales correspondientes.

Situación actual del parque nuclear

A julio de 2026, quince reactores habían retornado a la operación comercial después de Fukushima. El reinicio más reciente fue el de Kashiwazaki-Kariwa 6, un reactor avanzado de agua en ebullición (ABWR) de 1.315 MWe netos, que reanudó su operación comercial el 16 de abril de 2026. Fue el primer reactor de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) en volver al servicio desde el accidente de 2011.

Considerando este reinicio, la capacidad nuclear neta que ha regresado a operación asciende aproximadamente a 13.946 MWe. La cifra se obtiene al añadir los 1.315 MWe de Kashiwazaki-Kariwa 6 a los 12.631 MWe correspondientes a los catorce reactores que ya habían reiniciado previamente. Algunos reactores pueden encontrarse temporalmente detenidos por inspecciones periódicas sin perder su clasificación general como unidades operativas.

Japón conserva 33 reactores clasificados como operables. Tras el retorno de Kashiwazaki-Kariwa 6, dieciocho unidades continúan sin reiniciar. A esto se suman veintisiete reactores en cierre permanente o desmantelamiento y dos unidades en construcción. La recuperación del parque no consiste, por tanto, en un regreso automático a la situación previa a 2011, sino en una selección gradual de unidades capaces de cumplir requisitos regulatorios, técnicos, económicos y territoriales mucho más exigentes.

Centrales y reactores que han reiniciado

Los quince reactores reiniciados están distribuidos en nueve emplazamientos nucleares:

  1. Takahama: 4 reactores PWR, con aproximadamente 3.220 MWe netos.
  2. Ohi: 2 reactores PWR, con 2.254 MWe netos.
  3. Genkai: 2 reactores PWR, con 2.254 MWe netos.
  4. Sendai: 2 reactores PWR, con 1.692 MWe netos.
  5. Kashiwazaki-Kariwa: 1 reactor ABWR, la unidad 6, con 1.315 MWe netos.
  6. Ikata: 1 reactor PWR, la unidad 3, con 846 MWe netos.
  7. Onagawa: 1 reactor BWR, la unidad 2, con 796 MWe netos.
  8. Shimane: 1 reactor BWR, la unidad 2, con 789 MWe netos.
  9. Mihama: 1 reactor PWR, la unidad 3, con 780 MWe netos.

En conjunto, la flota reiniciada está formada por doce reactores PWR, dos reactores BWR y un reactor ABWR. Esta composición refleja el predominio de los reactores de agua a presión en la primera etapa de la recuperación, seguido por el retorno gradual de reactores de agua en ebullición bajo las nuevas normas de seguridad.

Tecnología e industria nuclear japonesa

La flota japonesa fue construida principalmente con dos familias tecnológicas: los reactores de agua a presión (PWR) y los reactores de agua en ebullición (BWR). Los primeros diseños estuvieron vinculados a tecnologías desarrolladas en Estados Unidos por Westinghouse y General Electric. Con el tiempo, Mitsubishi Heavy Industries, Hitachi y Toshiba adquirieron capacidades propias de diseño, fabricación, ingeniería, mantenimiento y suministro de componentes.

Los PWR mantienen el agua del circuito primario a alta presión para evitar su ebullición dentro del reactor. El calor se transfiere a un circuito secundario mediante generadores de vapor. Los BWR, por su parte, producen vapor directamente dentro de la vasija del reactor. Japón también desarrolló y desplegó el ABWR, una versión avanzada del BWR que incorpora sistemas de control, seguridad y operación modernizados.

El reinicio de Kashiwazaki-Kariwa 6 es especialmente significativo porque incorpora nuevamente un ABWR a la generación comercial japonesa. Este tipo de reactor también se utiliza en los dos proyectos que continúan oficialmente en construcción: Ohma y Shimane 3.

Reforma regulatoria y seguridad después de Fukushima

En 2012 se creó la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA), separada de los organismos responsables de promover la energía nuclear. En julio de 2013 entraron en vigor nuevos requisitos regulatorios que reforzaron la protección frente a terremotos, tsunamis, inundaciones, incendios, pérdida prolongada de suministro eléctrico y accidentes severos.

Las centrales deben disponer de equipos redundantes y físicamente separados, fuentes alternativas de electricidad y refrigeración, centros de respuesta a emergencias, sistemas de venteo filtrado cuando corresponda y medidas específicas contra actos deliberados. La NRA revisa el diseño de las instalaciones, los programas de seguridad, las inspecciones previas al servicio y la gestión del envejecimiento.

La autorización regulatoria no conduce automáticamente al reinicio. Las empresas también deben resolver cuestiones técnicas, económicas y sociales, y obtener el consentimiento político de las prefecturas y municipios afectados. Por esta razón, el proceso de retorno ha avanzado a ritmos distintos entre las regiones y operadores.

Generación eléctrica y papel estratégico

Durante 2025, los reactores nucleares japoneses suministraron aproximadamente 93,5 TWh de electricidad, equivalentes a cerca del 9,4 % de la generación nacional. Esta cifra corresponde al último año completo disponible y es anterior a la contribución anual plena de Kashiwazaki-Kariwa 6.

Aunque la participación nuclear sigue lejos del nivel previo a Fukushima, su recuperación reduce el consumo de combustibles fósiles importados y aporta electricidad firme con bajas emisiones directas de carbono. El Séptimo Plan Estratégico de Energía también anticipa un crecimiento de la demanda eléctrica asociado con centros de datos, fabricación de semiconductores, electrificación industrial y la denominada Transformación Verde.

Para el año fiscal 2040, el gobierno proyecta una matriz con 40 % a 50 % de energías renovables, alrededor de 20 % de energía nuclear y 30 % a 40 % de generación térmica. El objetivo no consiste en elegir entre renovables y nuclear, sino en maximizar el uso de ambas fuentes bajas en carbono dentro de una matriz diversificada, resiliente y compatible con la seguridad energética.

Reactores en construcción y nueva generación

Japón mantiene dos reactores ABWR oficialmente en construcción, con una capacidad neta combinada de aproximadamente 2.653 MWe. El primero es Shimane 3, propiedad de Chugoku Electric Power, con 1.325 MWe netos. La empresa continúa trabajando para completar las medidas exigidas por la nueva regulación y lograr el inicio de su operación comercial.

El segundo es Ohma, propiedad de J-Power, con 1.328 MWe netos según PRIS y 1.383 MW de capacidad bruta declarada por la empresa. El diseño está preparado para utilizar combustible de óxidos mixtos de uranio y plutonio (MOX) en todo el núcleo, una característica vinculada con la política japonesa de reciclaje de materiales nucleares. El proyecto continúa sometido a la evaluación de la NRA y no dispone de una fecha definitiva de entrada en servicio.

El Séptimo Plan Estratégico de Energía permite desarrollar reactores avanzados de nueva generación para reemplazar unidades destinadas al cierre dentro de emplazamientos nucleares existentes. Entre las líneas promovidas se encuentran los reactores avanzados de agua ligera, los reactores modulares pequeños (SMR), los reactores rápidos y los reactores de alta temperatura. La política busca conservar capacidades industriales nacionales y crear opciones tecnológicas para la segunda mitad de la década de 2030 y las décadas posteriores.

La prioridad inmediata, sin embargo, continúa siendo el reinicio seguro de parte de los dieciocho reactores operables que permanecen suspendidos. Cada retorno puede añadir grandes bloques de capacidad sin requerir la construcción completa de un nuevo emplazamiento, aunque las inversiones en seguridad, la aceptación local y los plazos regulatorios siguen siendo determinantes.

Ciclo del combustible y capacidades industriales

Japón ha procurado desarrollar un ciclo del combustible nuclear relativamente completo. El país cuenta con capacidades de fabricación de combustible, investigación, enriquecimiento y gestión del combustible usado, y mantiene una política de reciclaje de uranio y plutonio mediante combustible MOX. La planta de reprocesamiento de Rokkasho constituye una pieza central de esta estrategia, aunque su puesta en servicio ha enfrentado retrasos técnicos y regulatorios prolongados.

La industria japonesa continúa participando en proyectos internacionales, suministro de componentes, servicios de ingeniería, fabricación de grandes equipos y desarrollo de tecnologías avanzadas. Mitsubishi Heavy Industries mantiene una posición destacada en PWR y reactores avanzados; Hitachi participa en tecnologías BWR y SMR; y Toshiba conserva capacidades vinculadas con sistemas, componentes y servicios nucleares.

Los reactores también apoyan actividades de investigación, formación de personal, producción industrial y desarrollo de materiales. Mantener una base nacional de conocimientos es especialmente importante para la operación segura de las centrales, el desmantelamiento, la gestión de residuos y la construcción futura.

Principales desafíos

El programa nuclear japonés enfrenta desafíos que van más allá del reinicio técnico de los reactores. La reconstrucción de la confianza pública continúa siendo una tarea esencial, especialmente en las comunidades cercanas a las centrales y en las regiones afectadas por el accidente de Fukushima.

El desmantelamiento de Fukushima Daiichi será un proceso de varias décadas que incluye la recuperación de combustible, la gestión de agua tratada, la extracción de residuos y la retirada progresiva de combustible fundido. El país también debe ampliar sus soluciones para el almacenamiento, transporte, reprocesamiento y disposición final del combustible usado y de los residuos radiactivos de alta actividad.

Otro reto es la edad de una parte considerable de la flota. Japón ha introducido mecanismos que permiten prolongar la operación de ciertas unidades más allá de los periodos inicialmente previstos, siempre bajo evaluaciones reforzadas de seguridad y gestión del envejecimiento. Estas decisiones deberán equilibrar costos, seguridad, disponibilidad de personal y sustitución futura de capacidad.

Lecciones para Colombia

La experiencia japonesa muestra que un programa nuclear requiere una autoridad regulatoria técnicamente independiente, capacidades institucionales estables y una cultura de seguridad que incorpore aprendizaje continuo. Las decisiones posteriores a Fukushima también demuestran la importancia de separar claramente las funciones de promoción, operación y regulación.

Japón evidencia que la energía nuclear puede adquirir un valor estratégico particular en países con alta dependencia de combustibles importados o con necesidad de disponer de electricidad firme para industrias avanzadas. Para Colombia, la principal enseñanza no consiste en copiar el tamaño o la tecnología de la flota japonesa, sino en construir gradualmente regulación, talento humano, infraestructura científica, participación pública y planificación de largo plazo.

El caso japonés también confirma que los proyectos nucleares deben integrar desde el comienzo la gestión de emergencias, la selección rigurosa de emplazamientos, la protección frente a amenazas naturales, la comunicación con las comunidades y la planificación del ciclo completo del combustible y los residuos.

Conclusión

Japón está reconstruyendo su programa nuclear mediante un proceso gradual, regulado y tecnológicamente exigente. El retorno comercial de Kashiwazaki-Kariwa 6 en 2026 elevó a quince el número de reactores reiniciados y reforzó la recuperación de la generación nuclear en el este del país. Al mismo tiempo, Ohma y Shimane 3 mantienen abierta la continuidad de la construcción nuclear, mientras el gobierno prepara el desarrollo de reactores avanzados para sustituir capacidad envejecida.


La energía nuclear no recuperará de manera inmediata el peso que tenía antes de Fukushima. Sin embargo, el objetivo de alcanzar alrededor del 20 % de la generación eléctrica en 2040 confirma que Japón la considera nuevamente un componente indispensable de su seguridad energética, su competitividad industrial y su estrategia de descarbonización.

Referencias

1. International Atomic Energy Agency (IAEA). Power Reactor Information System (PRIS): Japan - Country Details. Enlace oficial

2. Nuclear Regulation Authority of Japan (NRA). Present States of Operation. Enlace oficial

3. Tokyo Electric Power Company Holdings (TEPCO). Commercial Operation of Kashiwazaki-Kariwa Nuclear Power Station Unit 6, 16 April 2026. Enlace oficial

4. Agency for Natural Resources and Energy (METI). The 7th Strategic Energy Plan, February 2025. Enlace oficial

5. Agency for Natural Resources and Energy (METI). A Detailed Outline of the Latest Strategic Energy Plan, 2025. Enlace oficial

6. World Nuclear Association. Nuclear Power in Japan, updated 2026. Enlace oficial

7. J-Power. Integrated Report 2025: Ohma Nuclear Power Plant Project. Enlace oficial

8. The Chugoku Electric Power Company. Integrated Report 2025: Shimane Nuclear Power Station. Enlace oficial

9. Japan Atomic Industrial Forum (JAIF). Current Status of Nuclear Power Plants in Japan, February 2026. Enlace oficial



Por: Catalina Tarazona y Daniel Herrera Cardona