Primeros intentos y antecedentes históricos

Las primeras tentativas de implementación de nucleoelectricidad en Turquía se remontan a 1970, cuando se elaboró un estudio de factibilidad para una planta de 300 MWe. Tres años después, la autoridad eléctrica aprobó la construcción de una unidad demostrativa de 80 MWe, y en 1976 se otorgó la licencia del sitio de Akkuyu, en la costa mediterránea.

Sin embargo, durante las décadas siguientes, los proyectos se estancaron repetidamente por falta de garantías financieras, crisis económicas y cambios políticos. Entre 1980 y 2000, Turquía lanzó y canceló múltiples licitaciones, incluyendo propuestas de Westinghouse‐Mitsubishi, AECL y Framatome‐Siemens para una planta de 2000 MWe en Akkuyu. La catástrofe de Chernóbil en 1986 también retrasó el programa.

El hito de Akkuyu: La primera central nuclear turca

Tras décadas de intentos fallidos, Turquía firmó en 2010 un acuerdo con Rusia para la construcción de la central de Akkuyu y en 2013 comenzaron los trabajos de preparación del emplazamiento.

Actualmente, Turquía no tiene reactores en operación comercial, pero cuenta con cuatro reactores en construcción, todos en la central Akkuyu, que será la primera planta nuclear del país. El proyecto, de 4×1200 MWe, utiliza tecnología VVER‐1200/AES-2006. Se estima que el primer reactor entre en operación en el 2026, mientras las operaciones de puesta en servicio están en curso.

El innovador modelo BOO (Build‐Own‐Operate)

Este proyecto se desarrolla bajo un modelo BOO (Construir-Poseer-Operar), siendo el primer proyecto nuclear de este tipo en el mundo. Rosatom financia, construye y opera la planta, con una inversión superior a 20.000 millones de dólares. Este esquema le otorga a Rusia el control casi total del proyecto durante las primeras décadas, mientras Turquía asegura precios de compra por 15 años y reduce su dependencia energética sin asumir el costo inicial.

Además, el modelo prevé una transferencia progresiva de la operación y trae importantes beneficios locales:

  1. Transferencia de conocimiento: En 10–12 años el personal turco reemplazará al ruso, apoyado por programas de formación.
  2. Participación industrial: El proyecto ya involucra a más de 400 empresas nacionales locales.
  3. Independencia energética: Una vez en servicio, Akkuyu aportará alrededor del 10% de la electricidad del país, reduciendo la dependencia externa, que en 2024 alcanzó el 75%.

Visión a 2050: Nuevos proyectos y tecnología SMR

Esta central es solo el primer paso dentro del plan turco de alcanzar 20 GWe nucleares para 2050. Para llegar a esa meta, el país impulsa nuevas iniciativas y proyectos:

  1. Sinop: Un proyecto donde Corea del Sur propone construir cuatro reactores APR‐1400.
  2. İğneada: Un sitio en la región de Tracia que Turquía negocia actualmente con China.
  3. Reactores Modulares Pequeños (SMR): Se contempla la incorporación de 5 GWe de esta tecnología para complementar su futura expansión.

Turquía avanza hacia un programa nuclear que, tras cerca de 50 años de intentos fallidos, finalmente se consolida como un pilar estratégico para su seguridad energética y su transición hacia fuentes de bajas emisiones.